Oseas 10-11

 Leer capítulos 10-11 de Oseas en Biblia online.

Las riquezas con las que Dios había bendecido a Israel, habían sido usadas por el pueblo para pecado. Oseas 10:1 dice “conforme a la bondad de su tierra aumentaron sus ídolos”.

Al igual que Israel, los países de Occidente y, posteriormente, los países emergentes están viviendo las consecuencias de ir en pos de las riquezas y apartarse de Dios. ¡El ateísmo y la inmoralidad están en auge!

Posiblemente estés pensando que ¡no es para tanto! Si observamos estudios sobre economía cristiana, éstos indican que los cristianos suelen dar de media un 2% de sus ingresos, cuando el mínimo que establece Dios es el 10% (el diezmo); más si tienes un corazón generoso para Él. ¿Vemos aquí el amor por las riquezas? ¡Imagínate lo que las iglesias podrían hacer si hubiera un verdadero compromiso con Dios también en nuestros bolsillos!

Por otra parte, si observamos la demografía del ateísmo, observaremos que hay un 18% de ateos en la clásica Europa cristiana, un 15% en la América del “en Dios confiamos”, un 12% en Centroamérica y Suramérica y entre un 40-50% en la emergente Asia. Todos estos datos contrastan mucho con el 1% de ateos que hay en África. ¿Qué pasó con el evangelio en las tierras de prosperidad económica?

Dios responde con estas palabras: ¡Ya es tiempo de buscar al Señor! (Oseas. 10:12) Ya es tiempo de volverse a Dios de todo corazón. ¡Dios quiere atraerte con sus lazos de amor y quiere hacerte un siervo útil para su Reino!

Oración: Padre Celestial, soy consciente que la venida de tu Hijo está cerca y quiero vivir conforme a tu propósito. No quiero centrarme en acumular riquezas, no quiero dedicar mi vida a las cosas que perecen sino que quiero entregar mi vida a las cosas que para vida eterna permanecen. Quiero ser útil allí donde me has plantado. Úsame para que la iglesia pueda cumplir con su labor. Hoy hago un compromiso contigo de generosidad para tu obra. Trae tiempos de refrigerio y avivamiento en la nación en la que me has plantado. En el nombre de Jesús, Amén.