Una vida de bendición

Estoy realmente convencido de que esta nueva serie que estamos empezando en nuestra iglesia sobre cómo tener “Una vida de bendición” significará un gran cambio en positivo para tu vida.

¿Qué es la bendición de Dios?

Ser bendecido por Dios significa recibir sus beneficios. Habitualmente, cuando hablamos de bendición, abundancia o prosperidad siempre lo asociamos al aspecto económico pero ¡la bendición va mucho más allá! Consiste en algo más elevado y no tan terrenal como algunos piensan. Ser bendecido por Dios implica contar con su apoyo y cuidado en todas las áreas de nuestra vida. Implica ser bendecido en lo emocional, en lo espiritual, en lo relacional, en lo físico,… como una lluvia que cubre completamente el terreno sobre el que es rociada (ver Ezequiel 34:26; Salmos 84:6). ¡Cuán necesaria es para todos nosotros ser bendecidos!

Cuando Dios creó la Tierra, así como Adán y Eva, los bendijo (ver Génesis 5:2). Toda la creación fue bendita en el diseño de Dios, un diseño en el que la creación depende de su Creador como el bebé depende de sus padres (ver Salmos 104:27-30). Adán y Eva cayeron buscando la independencia de Dios. La serpiente les prometió: “seréis como Dios”. Esta ruptura trajo consigo que el ser humano saliera de la tutela y del cuidado de Dios.

Vivir una vida de bendición implica tener la Palabra de Dios como nuestro alimento.

El Consejo de Dios es bueno para nuestras vidas. Todo aquel que vive amando y obedeciendo a Dios, siguiendo su consejo, goza de su provisión.

En Deuteronomio 28:3-14 podemos leer sobre la bendición que Dios quería traer sobre Israel. Muchos olvidan la condición para tal bendición. El versículo 1 dice: “si oyeres atentamente la voz del Señor, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos”. El hombre necesita depender de las palabras de Dios para ser prosperado en todo lo que emprenda. La bendición del Señor descansa sobre quienes le son fieles (ver Deuteronomio 11:26-28).

Dios quiere restaurar la bendición en su creación y es a través de Jesús que podemos recobrarla (ver Gálatas 3:14).

¿Alguna vez te has preguntado qué hacen otras personas para ser más bendecidas que tú?

¿Cuáles son las claves para que Dios pueda bendecir tu vida? En esta serie abordaremos los principios de la bendición. Dios es fiel cumpliendo Su Palabra y el hombre no necesita reclamar ninguna promesa. Para ser bendecidos, simplemente necesitamos conocer y usar estas claves que abren las puertas de los cielos para nosotros.

Te animo a que el próximo miércoles puedas venir a nuestra congregación. Te espera un nuevo mensaje para alcanzar “Una vida de bendición”.