Descubre a Jesús

9 junio, 2016

En el evangelio de Juan 10:10, Jesucristo habla acerca del propósito que le trajo a la Tierra: “Yo he venido para que tengáis vida, y la tengáis en abundancia“.

¿Le pides algo más a la vida? Es natural tener la sensación de que vives una vida incompleta. Jesús dijo: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás” (Juan 6:35). Nuestras cargas emocionales, nuestros errores y las malas decisiones de nuestro entorno van mellando nuestro corazón haciéndonos sentir frustrados, dolidos y desorientados. Nuestra ansiedad por alcanzar una vida mejor, que parece que nunca llegue, responde a nuestra necesidad de Dios.

Aceptar nuestra necesidad de Dios es el primer paso vivir con plenitud. Nuestros errores endurecen nuestro corazón y nos separan de Dios de forma eterna. Sólo por gracia, por medio de la fe en Jesús, quien pagó por nuestras faltas, podemos recibir completa esperanza de una vida eterna en relación íntima con el Dios de Amor, completa restauración de una vida llena de malas decisiones y sufrimiento para vivir una vida plena y satisfactoria, y un claro sentido de propósito que da sentido a nuestra existencia.

Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). En ningún momento hablamos de religión sino que hablamos de una relación personal con Dios que transforma nuestras vidas.

Jesucristo es la puerta a una vida llena de significado. Él se presentó como amigo, como pastor y maestro. Jesús es la vida, en este mundo y en el próximo. Él es la mayor expresión del amor de Dios. El evangelio de Juan 3:16 dice: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. ¡Es la salvación!

Si deseas vivir esta vida abundante, hoy mismo puedes hacerlo. No importa el momento de tu vida en el que te encuentres; ahora es el mejor momento para tomar la decisión de confiar tu vida Cristo. Si has tomado la decisión, puedes repetir estas palabras:

“Dios y Padre, creo que enviaste a tu Hijo Jesús a morir en la cruz para salvarme de mis errores, ocupando el lugar que yo merecía. Me arrepiento de mis faltas, y te pido que me perdones y me ayudes a cambiar de vida. Te invito a que entres a mi corazón y a mi vida. Te entrego mi vida para que la restaures y la cuides, porque yo no he sabido hacerlo. Y desde este momento, confieso a Jesucristo como mi único Señor y suficiente Salvador; y prometo seguirle, honrarle y obedecerle, con tu ayuda. Gracias por haberme salvado, en el nombre de Jesús, Amén.”

Si has realizado esta oración, ¡Felicidades, has tomado la mejor elección de tu vida!

Llegados a este punto, te invitamos a buscar un lugar donde poder compartir tu fe con otras personas y donde poder crecer en el conocimiento de la Biblia. En nuestra iglesia, te ofrecemos un curso bíblico gratuito que te ayudará a profundizar en las raíces de la fe cristiana, a conocer mejor quién es Jesús y cuál es el propósito especial de Dios para tu vida, paso a paso. Para más información, rellena el siguiente formulario: